Cómo trabajo
Entender antes de tratar
Una valoración clínica rigurosa, clara e individualizada.
En psiquiatría, los mismos síntomas pueden tener causas y significados diferentes. Una dificultad para concentrarse puede aparecer en un TDAH, pero también en la ansiedad, la depresión, el insomnio, el estrés o determinadas circunstancias vitales.
Por eso, mi forma de trabajar parte de una idea sencilla: antes de decidir cómo tratar algo, hay que intentar comprender qué está ocurriendo.
1. Escuchar y conocer tu historia
La primera consulta es, ante todo, una oportunidad para conocerte. Me interesa saber qué te ha llevado a consultar, qué síntomas tienes, cuándo comenzaron, cómo han evolucionado y cómo están afectando actualmente a tu vida.
También es importante conocer tus antecedentes médicos y psiquiátricos, tu historia personal y familiar y aquellos factores que puedan estar influyendo en la situación actual.
2. Valorar antes de poner una etiqueta
Un diagnóstico puede ser muy útil porque permite comprender mejor un problema y orientar su tratamiento. Pero también debemos evitar que una etiqueta explique más de lo que realmente sabemos.
Por eso, cuando evalúo un problema intento considerar diferentes posibilidades y realizar un diagnóstico diferencial cuando sea necesario.
3. Explicar lo que estamos encontrando
Creo que el paciente debe comprender qué estamos tratando. Intento explicar de manera clara qué hipótesis diagnóstica considero más probable, qué factores pueden estar influyendo y qué alternativas terapéuticas existen.
Puedes preguntar, tener dudas o no estar de acuerdo. La decisión sobre un tratamiento debería poder hablarse y razonarse.
4. Individualizar el tratamiento
No existe un tratamiento universal para un diagnóstico. Dos personas con el mismo trastorno pueden tener síntomas, circunstancias y necesidades diferentes.
Al plantear un tratamiento tengo en cuenta los síntomas y su gravedad, antecedentes médicos y psiquiátricos, tratamientos anteriores, otros medicamentos, circunstancias personales y laborales, y preferencias y expectativas del paciente.
5. Revisar y ajustar
El tratamiento psiquiátrico no termina cuando se prescribe un medicamento o se establece una recomendación. Es necesario comprobar cómo evoluciona la persona, qué está funcionando y qué dificultades han aparecido.
En función de la evolución, el tratamiento puede mantenerse, modificarse, intensificarse o retirarse.
6. Trabajar desde la evidencia, sin olvidar a la persona
Intento mantener mi práctica clínica actualizada y fundamentada en la evidencia científica disponible. Pero la medicina basada en la evidencia no consiste en aplicar automáticamente una guía o un protocolo.
La evidencia científica debe integrarse con la experiencia clínica y con las características, necesidades y preferencias de cada paciente.
¿Qué puedes esperar de una consulta conmigo?
Puedes esperar una valoración clínica rigurosa, explicaciones claras y un tratamiento adaptado a tu situación.
También puedes esperar que te diga cuando considero que un diagnóstico no está suficientemente claro, cuando necesitamos más información o cuando una determinada intervención no parece indicada.
No todas las consultas terminan con una receta.
El objetivo es encontrar la explicación más adecuada y el abordaje más útil para cada persona.
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